Mostrando entradas con la etiqueta Eco Truly. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eco Truly. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de febrero de 2010

El camino del Inka - I

Un koan habla de un monje atrapado en un monasterio en llamas, el cual pretende salvar del fuego una enorme estatua de buda que no cabe por la puerta..
¿Salir? ¿de donde? Ya estás fuera!
Los koan sólo son alimento para que el intelecto se colpase y, eventualmente, llegue a detenerse..
Sin comerlo ni beberlo,hace unos dias, acabamos en un monasterio en llamas del que todo el mundo quería escapar. Y sin embargo, nosotros estabamos fuera.
Curiosamente, ese monasterio era..MachuPichu

...

Conocía Silvia y a Meaghan en el Eco Truly, y de allí salimos los 3 decididos a venir a Cuzco.
Un viaje teórico de 18 horas (23) en autobus nos trajo desde Lima a esta pequeña y fascinante ciudad, esta copa que ha ofrendado los licores más gloriosos y dolorosos a los labios del tiempo..

Paredes de enormes piedras talladas a la perfección. Así se las gastaban los incas.

En el callejón naranja donde habita la ventana del minúsculo restaurante Prasada, coincidimos con los Back Street Boys (sólo los nombré mentalmente así durante las 10 primeros minutos): Cuatro hermanos californianos en sus late 20, early 30. De un tejido social increible, Andy, Ned, Isaac y Doug no dudaron en incluirme en su equipo con destino al Camino del Inca (alternativo).

Perfecto! tengo equipo de acampada:
tienda de campaña + saco de dormir + cocinilla + ollita + poncho + motivación = 3.2 kg
y nos caimos re-bien (jejeje, a lo argentino), así que, un poco de avena, espaguetis, atún y chocolate.. ready, steady.. go!

El camino del Inca es una caminata de varios dias por la montaña que finaliza en MachuPichu, está totalmente monopolizado y regulado, y es bastante caro.
La versión alternativa (osea, cualquier otro trazado que no solape con el oficial), es obviamente gratuita, sin guias ni agencias, por una ruta alternativa evita cruzarse con el "original".
Nuestro trazado parte desde un pueblecito llamado Mollepata, a unos ¿60km? de Cuzco y en 6 jornadas montañeras te plantas en Aguas Calientes, al pié MachuPichu.
Para llegar Mollepata, el destino puso a nuestra disposición a Cristo, el simpático vendedor de chocolates de Coca Shop, la tienda donde te dan a probar gratis! mucho chocolate.

Cristo en plena acción! Si sabe vender.. y sonreir!
Y sus chocolates...Oh lala! De coca, de ají (picante), de cafe, de lúcuma!, de maca..

No hay que ser Scooby Doo para que la vida sea un fluir de aventuras, pero viajar en una furgoneta Volskwagen de las clásicas ayuda bastante.
Y.. Cristo tiene una! Es tan fácil como montarse en la furgo y empezar a viajar! También ayuda mucho empezar un trekking por las montañas peruanas en época de lluvias sin mirar el parte meteorológico y no enterarse de la que se avecina..

Ned, Andy, Doug y Isaac en la plaza de San Blas, Cuzco.

Así empezó nuestro viaje. En la furgo de Scooby Doo, viajando por las montañas bajo la lluvia, 4 hermanos increibles capaces de trasladar el sueño americano desde las doradas y suaves colinas californianas hasta los verdes agujas montañosas del imperio Inka, una jugadora de rugby de Minesota y un español minimalista que no se piensa las cosas dos veces por que una vez ya es demasiado! Todo ello aderezado con lluvia en constante in-crescendo.
Bueno, en realidad todo eso todavía no es sinónimo de aventura.
Agreguemos una carretera de curvas. Uhmm..¿he dicho ya lo de la lluvia? Ah.. si.
¿Y qué tal si le ponemos 25 años a la furgoneta? ¿y una rueda con los tornillos flojos?
Jejjee.. Naturalmente, todos los pasajeros vamos ajenos al peligro, riendo, contando chistes y escuchando la banda sonora de "Into the wild" con inserciones caseras que Cristo se ha currado con los dialogos de los físicos cuánticos de What the blip do we know? Joder! Ahora si! Un poco de acción en la película!
Bueno, ahí va! Una toma exterior del lateral de la Volskwagen en plena curva va descendiendo hasta casi engullir el asfalto a ras de suelo.. La cámara enfoca en detalle la rueda trasera..
La siguiente toma muestra el interior de la furgo, donde Ned ve pasar algo volando por el aire y piensa que se trata de piedra o un plástico.. El espectador sabe que se trata de un tornillo. Un tornillo de la rueda. Otro tornillo pasando junto a la ventana.. Uhmm.. vamos tan rápido, parece un trozo de plastico.. Otro tornillo más sigue sin levantar sospechas..
Coño! ¿es eso una rueda?!!
Shit! That´s our wheel!!
Boooom!! Ñieeekkkkk! Grrrrrrrrrr!! (Ruidos, sacudidas, chirridos y chispas ahogadas por la lluvia)
Cristoooo! Controlaloooooo!!

La furgo se sale de la carretera y se detiene en la cuneta. Nada grave. Todos estamos bien. Salimos bajo la lluvia. Efectivamente, no hay rueda trasera. La encontramos a unos 100 metros, entre los arbustos, y los tornillos estan diseminados por la carretera.

Necesitamos muchas manos, pero un solo corazón
Vuestra fuerza nos hará ser ese ejercito..


Trás mucho tira y afloja colocamos la rueda y seguimos..a Mollepata! El estrés se ha vestido de silencio y la sonrisa nerviosa es la moneda de cambio. Tras varios kilometros de pista super montañosa, y con el miedo como copiloto (especialmente cuando el pomo de la puerta se me calló en el pie y los brazos del conductor gesticulaban en el aire), llegamos al pueblo. La lluvia lo abrazaba todo.
Nos despedimos de Cristo y comimos en el bar del pueblo. Estaban teniendo problemas de inundaciones y la chica que nos servía la comida estaba totalmente empapada. Solo ahora me doy cuenta que lo que estaba lloviendo no eran gotas de agua, sino tornillos de rueda... La historia se repetía, y no nos ibamos a dar cuenta hasta que no vieramos de nuevo la rueda adelantándonos..
Para hacer la historia breve, emprendimos camino mochila en espalda. Lluvia, ropas mojadas que secábamos con piedras calientes o al sol tímido de las mañanas. Paisajes sobrecojedores en los recodos del sendero (Un ejemplo: La llegada a Cruzpata el primer dia. El camino desembocaba en un verdecito, y como si alguien te estuviera observando, al volver la mirada por encima del hombro.. zas! Un 6mil nevado te abofeteaba la retina.. y se te quitaban las penas y las humedades :)


Las comidas no eran copiosas, las caminatas se alargaban como el mapa de Chile, y el barro era un invitado frecuente. Poco a poco empezamos a ver más y más deslizamientos de laderas, que se llegaron a convertir en auténticos éxodos forestales: Los deslizamientos eran tan profundos que grandes grupos de árboles bajaban decenas metros y (en apariencia), su ecosistema permanecia intacto.
Rio de barro y piedras.

Rápidamente los habitantes locales rehacian los senderos que habían desaparecido, abriendose camino por el fango inclinado. Pasen rapido nomás!. Barro hasta las orejas, hasta que llegamos a Collpampa. Un deslizamiento brutal se habia llevado todo el camino. Un bulldozer estaba rehaciendo lo imposible y, una vez más, obviando el riesgo, lo pasamos genial bajando por la ladera embarrada de la montaña, con el rio Urubamba abajo, al fondo del cañón, cual boca de depredador hambriento, causando estragos a su paso durante decenas de kilometros, mucho antes de vomitar su empacho de piedras, lodo y desgracia en el inmenso rio Amazonas..
Senderos, rios, arroyos, cataratas, praderas de mullido césped, sofá natural en el que anclaba la tienda de campaña para dormir a pierna suelta (eso si, bien tapado).
Puentes colgantes sobre rios desbocados, ascensiones interminables.. Un sencillo templo inca en lo alto de la montaña lleva siglos mostrando su alineación con MachuPichu, un par de valles y montañas más al fondo. Solo nos damos cuenta cuando las nubes se despejan.
Spain, 10 points! Espectacular!
Situado bajo la puerta, mirando en dirección de la linea del suelo y si el día está despejado..

..MachuPichu!

Al día siguiente bajamos la montaña, desde la distancia vemos la fábrica de chocolate de Willy Wonka: un enorme agujero en medio de una montaña vomita cantidades sorprendentes de agua marrón. Estamos llegando a la hidroelectrica, donde uno debe andar por las vias del tren unas 3 horas hasta llegar a Aguas Calientes (el pueblo que hay 500 metros verticales debajo de MachuPichu).

La fábrica de chocolate. MachuPichu al fondo.

Primer avistamiento de la rueda: Una señora local, bastante alterada, con un castellano mínimo, nos avisa que no se puede pasar, y nos insta a salir de alli inmediatamente: En la hidroelectrica han dado aviso que una cabeza de agua (huaica) viene destrozándolo todo desde Cuzco.. En un par de horas llegará..
Elegimos un lugar bastante elevado y nos disponemos a esperar mientras cocinamos unos espaguetis. Dos días después, en nuestro fallido intento de salir a pie de Aguas Calientes, el ojo del huracan, pudimos ver los estragos del Urubamba. Calculamos, acorde con las posiciones que habiamos mantenido durante la comida, que algunos de nosotros habriamos desaparecido engullidos por el rio y otros no. La olla de espaguetis hubiera sucumbido, ya que donde estuvo la cocinilla de gas, ahora solo había gas.. es decir, aire, jejeje.. El vacio vertical hasta el rio..
Esperamos un par de horas y nada sucedía. Decidimos tirar palante.En la hidroelectrica la policia no nos dejó continuar. La palabra helicóptero empieza a hacer acto de presencia. A las dos horas curiosamente, nos permiten seguir. Y digo curiosamente porque el panorama pinta fatal. Así pues, seguimos andando por las vias, que empiezan a cubrirse de agua. El rio lo está inundando todo. El agua nos llega a las rodillas. El mismo agua que a pocos metros a nuestra derecha revienta en si misma, como lo hace el Sol con sus pedos termonucleares, nos llega calmadamente hasta las rodillas, ocultandonos los railes. Vamos tanteándolos con un palo para no salirnos y perder el rastro de la via del tren.

Meaghan en las vías ferreas que llevan a Aguas Calientes.

Dos días después, en nuestro intento de “La fuga de Aguas Calientes”, ya no había vía. Arrancada por los mordiscos del agua.
Tras 3 horas de caminata, ya de noche, llegamos a Aguas Calientes. Ahí arriba está MachuPichu, protegido por el feroz Urubamba. Es casi una isla. El rio rodea casi al completo la montaña cónica de MachuPichu., y todo ello, a su vez está recogido en un nido circular de montañas. Es una fortaleza natural inexpugnable. Expectacular ya de por sí, con o sin ruinas.
Buscamos cama y cena baratas. Empiezan a escasear los suministros en el pueblo y cenamos arroz blanco y huevos fritos. Más de 3000 turistas llevan un par de días atrapados en el pueblo. Nadie entra, nadie sale. Nada entra, nada sale..Bueno si, se oyen historias urbanas de turistas que han pagado hasta 500 dolares por salir en helicóptero.
Nos acostamos cansados, agotados, pero con una sola cosa en la cabeza: MachuPichu.

Hare krishna, hare kronen..

Anoche fui al bar El Obispo, en el Cuzco internacional, el Cuzco donde vivimos los turistas, el Cuzco de los inkas, el Cuzco eye-candy, fácil, con esa calma que dificilmente se encuentra en las calles de latinoamerica. No sólo paz estética.. se está tranquilo, a pesar de tener que sortear los vendedores de telas, ropas y joyas varias, eludir una y mil veces esos jovenes limpiabotas que si por ellos fuera, le darían betún a mis sandalias de velcro ¡¿?!, o hacer un esfuerzo por mantener la camara enfundada para que no te pidan un Sol las indigenas ataviadas con sus trajes típicos y sus llamas y/o alpacas tuneadas por dejarse capturar un trozo de espiritu..


Ibamos a celebrar la despedida de Silvia. Una chica estupenda. Fuimos juntos al Vipassana, pero realmente la conocí (o me reconoció) unos días después en el EcoTruly, bueno, el santuario Hare Krishna.
-Oye, tu no estabas en el Vipassana?
-Uhmm..Si.. pero estuve los 10 dias sin las gafas, así que me tendras que perdonar, pero solo veía manchas.. Quizás si me las quito reconozca tu mancha..

En la cena estaba Daniel, otro polaco, que me contó como le robaron e hicieron unos cortes superficiales a punta de navaja a 100 metros de la entrada del EcoTruly..

El EcoTruly es un.. un.. Un lugar Hare Krishna, a unos 100Km al norte de Lima. Lo conocí de rebote mientras buscaba casa en Lima en el couchSurf.
Está situado entre la duna de arena más grande que hayas visto (si es que no has ido al Sahara) y el mar, a un par de kilometros de la cueva de AliBaba y los 40 cabrones
El problema es que nadie te avisa del peligro que corres fuera del recinto del lugar hasta que, conversando tranquilamente por la playa, tu compa te grita ¡Corre, corre! y sale zumbando y descubres tu faceta de corredor de maratones en Pulp Fiction, dejando un rastro de higados y pulmón por la (ahora) infernal, eterna y vacia playa, corriendo delante de 4 hijosdeputa con pistolas, que no sabes ni que te gritan, a pesar de hacerte la estela a menos 15 metros, por que tu propio grito de auxilio lo llena todo en tu cabeza..
Veía como Agustín iba metiendo metros de por medio a su persecutor, el cual, como en los documentales del Serengueti, decide que la presa fácil soy yo, y, cual manada de hienas, empiezan a hacerme el abanico..
En esos momentos pensé de todo.. Desde tirar la cámara para que se contentaran con ese mordisco y poder escapar, hasta calcular que, por la física del rabillo del ojo y el ojo del buen cubero, con lo bajitos que eran mis persecutores, solo tenía que mantener mis zancadas y hechar todo el carbón a la caldera y seguir corriendo por la playa infinita.. Pero TODO el carbón del mundo sería inútil si se decidian a usar las pistolas.. Y entre esas divagaciones que se iban apagando por la falta de oxigeno, miraba de reojo la situación: Lo de Sarah Connor en Terminator era poca cosa. Tenían hambre estas hienas.
Vi que Agustín ya estaba fuera de peligro.. Se había metido por un camino entre dos parcelas y había conseguido salir de la playa. Supe que mi unica posibilidad era dejar la playa y meterme por las parcelas y cruzar los dedos de que estuvieran algo pobladas, pero apenas se trataban de campos de cultivo abandonados.. Ademas, tendría que rozar uno de los vértices del abanico y pasar muy cerca del cabrón a mi derecha (tenía el mar a la izquierda). Un, dos, tres! Heché lo que nunca he hechado ni el examén de MTP (el que me convertía en ingeniero y que tantas veces suspendí), apreté hasta el fallo muscular y derivé hacia la derecha, tenía a un tipo super cerca, y los otros tres a la zaga..
De la nada apareció una de esas rias superficiales que desembocan en las playas.. Me metí y detrás me seguian.. Joder.. ya iba dando pasos, no podía correr más.. Miré para atrás, el tipo estaba tan reventado que ya no podia ni apuntarme.. A lo lejos vi a Agustín y más a lo lejos vi a 3 personas.. Me sentí a salvo.. Iba caminando, ya no podia correr, pero gritaba auxilio y socorro una y otra vez, mientras andaba.. Los cabrones se dieron por vencidos, estaban parados a unos 20 o 30 metros de mi.. Con la cabeza volteada los miraba mientras andaba alejandome y gritaba socorro, sin energias, sin odio ni rencor.. El juego había acabado.. Hoy os quedais sin comer.

Agustín en las dunas, un rato antes de la amarga experiencia..

Le conté la historia al vigilante de EcoTruly, sentado en la puerta principal (no todo el recinto esta vallado), ataviado con camiseta y bermudas:
-Carlos, mira, nos ha pasado esto y lo otro.. Y además hemos visto que unos incautos han acampado en la playa.. Hay que ir a avisarles!
-Ya yo fuí compadre.. Les dije que esta playa no es tranquila, y me sacaron dos pistolas.. Saben cuidarse, jajjajaja!
Esa noche, hubo tiroteo en la playa. Cuatro desaprensivos armados recibieron una bienvenida de plomo al intentar atracar a los domingueros que acampaban en la playa.
Conclusión: No vayas al Eco Truly.. Ah! bueno, que no he comentado nada acerca del Eco Truly! jejejeje..
Bueno.. no vayas :)
Hay que decir que esteticamente es bastante singular, aqui van unas cuantas fotos..

La duna, el lugar, y el mar. En la linea del horizonte, sobre la duna, un Truly.

Los Trulys son unas construcciones en forma de medio huevo, hechas de adobe, que originalmente provienen de la india (creo).
Todo el santuario está hecho de adobe, hay Trulys por doquier..

El templo, laberinto de Trulys, visto desde la duna.

(Si lloviera durante unos días, toda la finca desaparecería) + (Lleva 20 y pico años en pie) = Aqui no llueve.. Nunca.
Hay Trulys esparcidos por aqui y por allá, encima de las dunas, en la playa..

Los devotos Hare krishna mantienen el lugar, hacen sus oficios y reciben a voluntarios (yo fuí como voluntario, pagando 12 dolares por día, desayuno, comida, cena y cama incluidas). También reciben a huéspedes ( + caro, + lujos).
En realidad uno ni trabaja ni hace nada.. Vida contemplativa. Eso no pasa en las granjas/woofings.. Está claro que el dinero lo distorsiona todo.
Por las tardes, a eso de las 6, en el templo alguien da una charla o lee unos parrafos del Bhagavad Gita, algunos más cualificados, otros menos.. Es la coña, pero buena intención no les falta.


La comida de los Hare Krishna, y un anhelo de recuperar la paz y espiritualidad perdida en el cemento de Lima tras la finalización del Vipassana , vehículos de mi motivación, acabaron estrellandose contra un muro de arena en Eco truly. ¿Donde quedaron esos pastelillos que le regalan a uno en la plaza de las grandes ciudades europeas? ¿Tengo derecho a algo más que un menú básico cuando de por medio me piden 12 dólares por día (mucho dinero para los que no hayais visitado El Perú)?
Lo mejor, esta joya que se le cayó a un devoto mientras compartiamos la tarde:

Vida sencilla, pensamiento elevado.

Paz para todos. Auténtica felicidad. Liberación total.